América Latina es una región de contrastes, donde las tradiciones económicas conviven con los avances tecnológicos. Actualmente , cerca del 71% de los adultos latinoamericanos tienen cuenta bancaria, una cifra que, aunque creciente, todavía se mantiene por debajo de otras regiones globales. Mientras que algunos países, como Brasil y Chile, ya registran altos niveles de bancarización, otros aún están avanzando hacia este progreso. En este artículo, abordaremos la inclusión financiera en Colombia, una de las naciones que está dando grandes pasos en esa dirección.
América Latina alberga aproximadamente a 91 millones de adultos todavía sin cuenta bancaria, lo que equivale al 29% de la población de la región, de acuerdo con el estudio realizado en la segunda edición del informe Tierras de OportunidadesA pesar de esto, la digitalización ha sido un motor poderoso para la inclusión: el 80% de la población ya cuenta con acceso a Internet móvil, y el uso de apps bancarias crece rápidamente en la región.
Fintechs, bancos digitales y sistemas de pagos instantáneos están ganando protagonismo, ofreciendo soluciones más simples, accesibles y personalizadas, especialmente para poblaciones antes marginadas por el sistema financiero tradicional.
En este artículo, profundizaremos en el panorama actual de la inclusión financiera en Colombia, mostrando cómo el país está avanzando en este ámbito. Analizaremos los desafíos aún presentes y el papel transformador de las fintechs y soluciones digitales en el país. Además, abordaremos Bre-B y su potencial para democratizar y revolucionar la manera en que los colombianos realizan transferencias y manejan su dinero.
Avances y brechas en la inclusión financiera en Colombia
Colombia se ha destacado en América Latina por el fuerte avance de la inclusión de la población en el sistema financiero. Según el Reporte de Inclusión Financiera de la Superintendencia Financiera, el 96,3% de los adultos colombianos tenía al menos un producto financiero, de depósito o crédito en 2024.
A pesar de estas cifras relevantes, persisten grandes desigualdades internas que aún impactan la inclusión financiera en Colombia. En áreas urbanas, la bancarización está prácticamente consolidada, mientras que en las zonas rurales alcanza solo cerca del 65,6% de las personas.Las diferencias de género también son evidentes: las mujeres aún tienen niveles menores de acceso y uso que los hombres, con brechas considerables.
En cuanto al crédito formal, solo el 35,5% de los adultos tiene préstamos bancarios, lo que indica que el sector aún necesita evolucionar.
Por otro lado, el número de fintechs está creciendo, así como la adopción de soluciones financieras provenientes de startups en el país: el 76% de la población financieramente activa en Colombia, cerca de 28 millones de personas, interactúa con soluciones de fintechs. Actualmente, el ecosistema colombiano cuenta con 394 fintechs. De estas, cerca del 30% son empresas extranjeras atraídas por el mercado e iniciando operaciones locales. Esta dinámica ha ampliado el acceso en segmentos antes desatendidos y ha reducido la dependencia de intermediarios.

La tecnología como un motor de inclusión financiera en Colombia
El avance tecnológico ha sido uno de los principales propulsores de la inclusión financiera en Colombia. Con más del 80% de la población conectada a Internet y una tasa de penetración de smartphones que supera el 76%, de acuerdo con el informe Tierra de Oportunidades de Dock, el ambiente digital se consolidó como el principal canal de acceso a los servicios financieros en el país. Este escenario estimuló el crecimiento de bancos digitales, billeteras electrónicas y plataformas de mobile banking, que hoy son utilizadas diariamente por millones de colombianos.
La presencia de las fintechs también ha sido decisiva, ya que Colombia es el tercer ecosistema de fintechs más grande de América Latina, solo detrás de Brasil y México. Negocios de diferentes tipos – como crédito en línea, billetera digital con foco en el mercado informal y financiamiento para el comercio minorista – han ofrecido soluciones innovadoras y más ágiles que los bancos tradicionales, especialmente para públicos desbancarizados y trabajadores independientes.
La transformación digital se intensifica aún más con la regulación de Open Finance en Colombia. Desde 2022, el país ha estado implementando una estructura regulatoria robusta que permitirá el intercambio de datos financieros entre instituciones con el consentimiento de los usuarios. Según las instituciones gubernamentales, el objetivo es aumentar la oferta de productos personalizados para consumidores históricamente excluidos.
Bre-B y la promesa de revolución en los pagos en Colombia
Inspirado en sistemas como Pix (Brasil) y UPI (India), Bre-B es el nuevo sistema instantáneo de pagos de Colombia, desarrollado por el Banco de la República. En operación desde principios de octubre de este año, Bre-B permite transferencias 24/7 en segundos, usando claves simples (teléfono, correo electrónico, documento) y códigos QR para la identificación del receptor.
Incluso antes de su lanzamiento, Bre-B ya registraba una alta demanda: más de 30 millones de personas, aproximadamente el 76% de la población adulta, se inscribieron para usar el sistema. Esta adhesión récord se debe al fuerte apoyo federal y al diseño colaborativo del proyecto. Bre-B operará como un hub centralizado que integra las plataformas de pagos ya existentes de las instituciones financieras del país.
A diferencia de Pix, que se construyó desde cero como infraestructura pública en Brasil, Bre-B funciona como un orquestador de las redes privadas existentes. Este modelo híbrido aprovecha las soluciones ya en uso y garantiza la interoperabilidad: bancos, fintechs y cooperativas podrán realizar transacciones entre sí sin barreras, ampliando el alcance de los pagos digitales.
Las expectativas en relación con el nuevo sistema y sus beneficios son altas. El Foro Económico Mundial destaca que Bre-B permitirá pagos en tiempo real 24/7, revolucionando las transacciones financieras e impulsando la inclusión.
Entre los objetivos centrales de la implementación del sistema, se encuentran reducir el uso de efectivo, especialmente en el interior de Colombia, y formalizar más transacciones económicas. Bre-B también deberá ser gratuito para personas físicas en los primeros años, eliminando barreras de costo y facilitando la adopción masiva.
El poder de la interoperabilidad en Colombia
La ampliación del acceso financiero en Colombia no depende solo de la oferta de productos digitales, sino también de la interoperabilidad, es decir, de la capacidad de lograr que diferentes plataformas, instituciones y servicios se comuniquen entre sí de forma fluida. Así, bancos, fintechs, billeteras digitales y sistemas de pago pueden coexistir en una red única, accesible y segura para todos los usuarios.
Este pilar se ha mostrado esencial para democratizar el acceso y crear experiencias más simples, especialmente para quienes están ingresando ahora al sistema financiero formal.
En Colombia, este movimiento cobró fuerza con el avance de las regulaciones sobre Open Finance. El país fue uno de los primeros de América Latina en crear un marco normativo específico, que define los principios de intercambio de datos con consentimiento, protección al consumidor e infraestructura estandarizada para API abiertas.
Con esto, fintechs y bancos pueden desarrollar soluciones que permiten, por ejemplo, acceso unificado a cuentas, historiales de crédito, movimientos e incluso recomendaciones personalizadas basadas en los datos financieros de los usuarios.
Otro factor decisivo es la innovación en infratech financiera, es decir, en la infraestructura tecnológica que sustenta la operación de servicios financieros modernos. Proveedores de tecnologías white label reducen las barreras de entrada y facilitan la actuación de nuevos players en el mercado, fomentando la competencia y la diversidad de ofertas.
Además, la interoperabilidad entre plataformas será esencial para el éxito de Bre-B. Al operar como un hub central que conecta bancos, cooperativas y fintechs, Bre-B permite transacciones entre diferentes instituciones en tiempo real, con seguridad y bajo costo, algo fundamental para escalar el uso entre los pequeños comerciantes, trabajadores independientes y ciudadanos en regiones menos atendidas.
Inclusión financiera en Colombia y oportunidades en el sector financiero.
Con el avance de la inclusión financiera en Colombia, el sector financiero vive un momento especialmente propicio para la innovación.
Con una población cada vez más conectada, un ecosistema regulatorio favorable y un escenario aún marcado por asimetrías en el acceso a crédito y servicios bancarios, las oportunidades para fintechs y empresas no financieras se multiplican. A continuación, listamos algunas de las principales tendencias del sector de banking y pagos en el país.
Embedded Finance
Uno de los frentes más prometedores se encuentra en el comercio minorista y en las plataformas digitales, que pasan a integrar servicios financieros directamente en sus procesos de compra. Supermercados, cadenas de farmacias, marketplaces e incluso operadoras de delivery pueden ofrecer cuentas digitales, tarjetas propias, financiamiento en el punto de venta o cashback programado.

Este modelo de Finanzas integradas- oEmbedded Finance– – hace que el acceso sea más simple para el consumidor, ampliando el alcance de las soluciones sin requerir estructuras bancarias propias.
Microcrédito digital
Otro frente estratégico es el microcrédito digital, dirigido a emprendedores informales, trabajadores de la economía gig y pequeñas empresas. Con algoritmos de análisis de riesgo alternativos, basados en datos de comportamiento y transacciones digitales, las fintechs pueden otorgar crédito inteligente de forma ágil, reduciendo la dependencia de garantías tradicionales.
Mercado B2B
Las oportunidades también se multiplican en el segmento B2B (Business to Business), con cuentas PJ (persona jurídica), herramientas de gestión de cuentas por cobrar, anticipación de pagos, conciliadores financieros y plataformas de pagos instantáneos entre empresas. Con Bre-B activo, estas soluciones podrán volverse aún más eficientes, reduciendo costos operativos y fortaleciendo las cadenas productivas locales.
Seguros y pensiones
Hay un espacio creciente para fintechs de seguros (iinsurtechs) y plataformas de pensiones digitales, que atienden especialmente a trabajadores independientes, la población rural y perfiles con baja cobertura de los sistemas tradicionales.
La expansión del acceso a smartphones y la digitalización de los registros públicos hacen viable la oferta de seguros simplificados, bajo demanda, con precios accesibles y una contratación sin burocracia.
Dock y la inclusión financiera en América Latina
Dock, empresa líder en infraestructura de pagos y servicios financieros en América Latina, ha desempeñado un papel estratégico en la transformación del sistema financiero de la región. Su actuación en Colombia refuerza este compromiso con la inclusión y la digitalización.
Dock es, en alianza con una de las mayores redes de pagos del país, uno de los proveedores de tecnología detrás de la operación de Bre-B, garantizando escalabilidad, conectividad vía APIs y soporte al ecosistema local.
Con más de 70 millones de cuentas activas y 7 mil millones de transacciones procesadas anualmente en América Latina, Dock está preparada para impulsar la próxima ola de inclusión financiera en Colombia.
FAQ: principales dudas sobre inclusión financiera en Colombia
¿Qué es la inclusión financiera y por qué es importante para Colombia?
Inclusión financiera es el proceso de garantizar que individuos y empresas tengan acceso a productos y servicios financieros útiles y accesibles, como cuentas bancarias, crédito y medios de pago de forma responsable. En Colombia, este proceso es esencial para reducir desigualdades sociales, formalizar la economía y promover el desarrollo en regiones rurales y de bajos ingresos.
¿Cuáles son los principales avances de Colombia en inclusión financiera?
El país alcanzó en 2024 un índice del 96,3% de adultos con al menos un producto financiero, además de registrar un fuerte crecimiento en el uso de cuentas digitales y servicios vía móvil. El índice de exclusión bancaria cayó del 70% en 2011 al 8% en 2023.
¿Dónde aún hay desafíos para la inclusión financiera en el país?
Las principales brechas persisten en zonas rurales, donde el acceso es más limitado, y entre grupos económicamente vulnerables, como mujeres y trabajadores informales. El uso efectivo de servicios financieros también es menor en esas regiones, a pesar del crecimiento de la cobertura.
¿Qué es Bre-B y cómo funciona?
Bre-B es el sistema de pagos instantáneos de Colombia, que fue lanzado en octubre de 2025. Permite transferencias y pagos en tiempo real, 24 horas al día, siete días a la semana, usando claves simples y códigos QR. Inspirado en el Pix brasileño, Bre-B fue diseñado para ampliar el acceso al sistema financiero y reducir el uso de dinero en efectivo.
¿Cómo ha impulsado la tecnología la inclusión en Colombia?
Soluciones tecnológicas de bancos y fintechs colombianas permiten que millones de personas muevan dinero, realicen pagos e incluso reciban crédito directamente por el celular. El crecimiento de estas iniciativas totalmente digitales trajo más agilidad, personalización y alcance a las ofertas financieras en el país.
¿Qué es interoperabilidad y cuál es su papel en la inclusión financiera?
Interoperabilidad es la capacidad de que diferentes plataformas, como las de bancos, fintechs y billeteras digitales, se conecten y operen juntas. Esto evita "islas" de servicios y permite que los usuarios realicen transacciones con cualquier institución, promoviendo un ecosistema más accesible y eficiente.
Inclusión financiera en Colombia: lo que viste en este artículo
- Colombia alcanzó el 96,3% de bancarización en 2024, con una caída expresiva del índice de exclusión bancaria – del 70% en 2011 al 8% en 2023.
- A pesar de los avances, las áreas rurales y las mujeres todavía presentan menor acceso y uso efectivo de servicios financieros en Colombia.
- Bre-B, el nuevo sistema de pagos instantáneos colombiano, promete revolucionar las transferencias en el país con transacciones 24/7, códigos QR y alta interoperabilidad.
- La interoperabilidad entre instituciones es un pilar para democratizar el acceso al sistema financiero, junto con tecnologías como APIs, plataformas white label e infraestructura financiera.
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